La glándula pineal es una parte muy importante de nuestro cuerpo y de nuestra vida.  Hace ya tiempo que hay un gran interés en ella, pues en muchas corrientes espirituales se la considera una puerta de acceso a un nivel mayor de conciencia.

Hoy hablaremos de cómo conectar con ella y activarla plenamente.
Es un proceso muy hermoso y muy especial.
La Glándula Pineal (y Dos Puntos Más Muy Importantes)
A nivel físico, la glándula pineal es una glándula situada en la zona central del cerebro que, entre otras funciones biológicas, produce la melatonina, una hormona que regula los patrones del sueño.
Pero más allá de sus funciones biológicas, también tiene otras funciones más sutiles y “espirituales”.   Para ello, tenemos que hablar no solo de la glándula pineal, sino también de dos puntos más de nuestro cuerpo que también son muy importantes. Son los siguientes:

la-glandula-pineal-1

Los tres puntos están situados en el eje central del cuerpo a la altura de los ojos. Así:

pinel2

Lo único que cambia es la profundidad. El punto (1) está en la frente, el punto (2) está en la parte posterior de la cabeza, y el punto (3), la glándula pineal, en el medio.

Estos tres puntos tienen una gran importancia en nuestro funcionamiento interno. Y es muy importante conectar con ellos y comprender el papel de cada uno para entender nuestra vida en profundidad.

Cómo Conectar con Estos Puntos

Para conectar con estos puntos, podemos hacer un ejercicio muy sencillo. Se trata simplemente de centrarnos mentalmente en cada uno de ellos e imaginarnos que observamos el mundo desde allí.

Puedes empezar por el punto (1). Imagínate que tu conciencia se centra en el entrecejo, justo en la frente, y fíjate bien en cómo te sientes y cómo percibes el mundo desde allí.

Luego, tranquilamente, imagínate que tu conciencia se desplaza hacía el punto (2). Esta parte suele costar un poco más, ya que no estamos acostumbrados a hacerlo. Una manera es imaginarte que eres un pequeño hombrecillo que puede moverse libremente por el interior de tu cabeza, y luego ir hacia atrás; tan atrás como puedas. Y desde allí, vuelve a observar cómo te sientes y cómo percibes tu entorno.

¿Qué diferencias notas entre el punto (1) y el punto (2)?

¿En qué punto sientes más paz? ¿En qué punto te sientes más “tú”?

Si no lo has hecho nunca, quizás te cuesta un poco. Pero si te fijas bien, verás que la diferencia es muy grande. Cuando nos centramos en el punto (2) tenemos un nivel de conciencia mucho más alto que cuando nos centramos en el punto (1).

En el punto (1) hay tensión, preocupaciones y miedo. En el punto (2) hay paz, luz y amor.

Las Funciones del Punto (1) y el Punto (2)

Los puntos (1) y (2) tienen dos funciones muy distintas en nuestra vida. Por esto nos sentimos de forma tan diferente cuando conectamos con ellos.

(Aún no hablado de la glándula pineal; pero hay que entender bien los puntos (1) y (2) antes de pasar al (3)).

El punto (2) es la conexión con el Universo y la Divinidad. En cierta manera, se podría decir que la energía pura del Universo, que es lo que realmente somos, entra en nosotros por el punto (2) de nuestra cabeza.

Por esta razón, si nos centramos en este punto podemos conectar con la Fuente Universal de la energía, la sabiduría y el amor ilimitado. Es un ejercicio muy poderoso y vale la pena hacerlo de vez en cuando.

Una vez se introduce por el punto (2), la energía del Universo va entrando cada vez más por nuestra cabeza y se va haciendo cada vez más “estrecha”. Hasta que llega al punto (1). Más o menos así:

pineal3

A medida que pasa a través de nuestra cabeza, la energía del universo, que es conciencia pura e ilimitada, va filtrándose y concentrándose hasta convertirse en la energía de nuestra conciencia humana: una conciencia limitada y con una personalidad definida.

Según cómo se mire, es posible que este proceso parezca algo “negativo”. Pero no lo es en absoluto. Es un proceso de creación, y la creación siempre funciona así.

Es muy parecido al proceso que se produce cuando hacemos sombras chinas. Si tenemos una fuente de luz y la proyectamos sobre una pared, no veremos nada, ¿verdad? Solo habrá luz.

Pero si tapamos una parte de la luz, aparecerán sombras con forma en la pared. Y tapando la luz de diferentes maneras, podemos crear las formas que queramos.

Pues así es como funciona la creación de cualquier cosa del Universo. La energía de la Fuente Original se “tapa” de formas distintas, y en función de cómo se tapa, se crean las diferentes formas que existen.

Y esto es lo que somos nosotros. Nuestra conciencia es la Conciencia Original del Universo, pero con una parte “tapada”. Por esto no vemos la totalidad de lo que somos.

Somos seres de Luz Pura, con una parte de la luz “tapada”. Y este proceso de “tapar” una parte de la Luz se produce entre el punto (1) y el punto (2).

En el punto (2) tenemos la conciencia original pura del universo. En el punto (1) tenemos la conciencia limitada de un ser humano, con su personalidad propia bien definida.

Qué Es la Glándula Pineal

Es posible que te preguntes, ¿y qué tiene que ver la glándula pineal con todo esto?

Pues bien, la glándula pineal, a nivel espiritual, es el punto intermedio entre los puntos (1) y (2). Es el punto intermedio entre nuestro “Yo Divino” y nuestro “yo humano”.

Y esto lo convierte en un punto extremadamente importante.

Una manera de darle explicación a esto es que nosotros somos una parte de Dios, pero no hemos venido aquí a hacer de dioses. Para esto no hacía falta venir a la Tierra.

Y tampoco hemos venido aquí a sufrir y a vivir en medio de la oscuridad, que es lo que pasa cuando nuestra conciencia se centra demasiado cerca del punto (1).

Hemos venido a ser un punto intermedio entre la Luz y la Materia. Hemos venido a ser un punto intermedio entre Dios y la Creación.

Y este punto intermedio está en el punto (3): la glándula pineal.

Cómo Activar la Glándula Pineal

La glándula pineal es un punto de conexión entre nuestra parte Divina y nuestra parte Humana. Es el punto donde se unen el mundo de la Luz y el mundo de la Materia.

Una manera de activarlo es repetir el ejercicio anterior con el punto (3) en lugar de los puntos (1) y (2).

Para ello, solo tienes que centrarte mentalmente en el punto (3) e imaginarte que observas el mundo desde allí. Y fijarte también en cómo te sientes.

Si lo haces, verás que la sensación es realmente una sensación intermedia entre lo que sentías en el punto (1) y el (2).

En el punto (2) la luz es muy intensa. Tan intensa, que prácticamente no hay nada más que luz.

En el punto (1), en cambio, hay sombras. Las sombras son muy importantes, porque son las que nos permiten hacer formas con la luz, pero si hay demasiadas sombras, al final casi no se ve la luz y todo queda oscuro.

En el punto (3), en cambio, hay un equilibrio casi perfecto entre luz y sombra. Hay luz suficiente para que todo esté iluminado, y hay sombras suficientes para poder crear formas con la luz.

Es muy importante notar esta energía.

Cuando conectes con el punto (3), siente como aquí estás lo suficientemente cerca del punto (2) como para sentir claramente su luz, pero lo suficientemente lejos como para no perder de vista que estás en el plano físico de la existencia.

Y también estás lo suficientemente cerca del punto (1) como para sentirte parte de la vida humana, pero lo suficientemente lejos para no vivirlo como una limitación.

El punto (3) es el punto de la creación. Es el punto donde tu parte Divina y tu parte humana entran en contacto.

Es desde aquí desde donde puedes canalizar mejor la energía pura del universo para crear cosas en el mundo físico.

Y esto es lo que has venido a hacer aquí.

¿Lo recuerdas?