6 formas que nos lavan el cerebro

No creas que es muy difícil lavar el cerebro a la gente. Existe toda una “guía psicológica” en donde se pueden ubicar técnicas bastante estandarizadas y reconocibles para cambiar los pensamientos y la sensibilidad de las personas.

El “lavado de cerebro” lo usan sobre todo las sectas y ciertas organizaciones de culto –ya sea religioso, político o económico– en donde el comportamiento obediente de los miembros resulta vital.

El origen de esta expresión proviene del periodista norteamericano Edward Hunter, quien lo utilizó para describir las técnicas de “reeducación” que los chinos empleaban durante la guerra de Corea a los prisioneros estadounidenses; sin embargo, el término “lavado de cerebro” ha sido siempre controvertido, pues aparentemente la CIA promovió tal expresión para “explicar” fácilmente el increíble crecimiento del comunismo en aquel momento.

Por lo tanto, es importante que sepas que hay debate en esta materia y, en todo caso, estar consciente de que la manipulación psicológica existe y muchas veces es efectiva.

6 formas de lavar el cerebro a las personas

1. Aislamiento

Es muy común en cualquier tipo de culto tener sitios de “retiro” en donde mantener a los miembros alejados de la influencia de amigos y familiares. Así, el aislamiento geográfico ayuda al aislamiento mental, y es más fácil manejar y lavar el cerebro de la gente.

Además, suelen tener lugares de castigo para hacer aún más profundo el aislamiento de quienes osan pensar distinto o criticar.

2. Miedo y dependencia

Son conocidos los efectos del temor para lograr la obediencia. Un ejemplo que se convirtió en clásico es el de Patty Hearst, a quien secuestraron y encerraron en un armario, y fue sometida a reiterados abusos sexuales y físicos por el Ejército de Liberación Simbionés, una organización terrorista norteamericana.

Al cabo de unos meses de este “tratamiento”, Patty Hearst se convirtió en parte de la organización, llegando a robar un banco. Ella fue un testimonio vivo de que la angustia, el miedo y luego la dependencia pueden transformar a una persona y hacer que haga cosas impensables en nombre de lo que sea. Se dice que es el caso más claro de Síndrome de Estocolmo, los síntomas del cuál son, de algún modo, un “lavado de cerebro” por el drástico cambio de actitud y motivaciones de quien lo padece.

3. Actividades físicas

Es un método muy utilizado por los sistemas militares de todos los países: agotar el cuerpo hasta la extenuación. Como resultado, obtienes niños –en el caso de las escuelas– y soldados-ciudadanos muy cansados y menos propensos a crear problemas o a discutir.

Sabiendo este fenómeno, muchos cultos ocupan el tiempo de sus miembros con actividades físicas agotadoras, y así les resulta más fácil adoctrinarlos. En Rusia o en Corea del Norte los eventos masivos de deporte eran una característica del sistema comunista, a menudo asociados al aparato represivo del Estado.

4. Terminología específica

Los regímenes totalitarios frecuentemente dependen de clichés para obtener la conformidad de la gente. Estas frases hechas son altamente reductoras, definitivas, que dan la idea de un “neolenguaje” que abarca todo; pero, por encima de esto, es un “lenguaje del no-pensamiento”. Ejemplos hay muchos, como la Cienciología, que podría decirse que desarrolló un conjunto de frases definitorias; o del juicio de Adolf Eichmann, el oficial nazi, que repetía que quería “hacer la paz con sus antiguos enemigos” cuando en realidad era un sinsentido.

Hay mucho escrito sobre el tema, y específicamente la teórica alemana Hannah Arendt en su libro Eichmann en Jerusalén: un estudio sobre la banalidad del mal, hace todo un análisis sobre el autoengaño y las mentiras como un medio de controlar.

5. “Bombardeo de amor”

Dentro de estas sectas o grupos existe la intención de reforzar la idea de que fuera de ellos hay amenazas terribles. Para ello recurren a extremas muestras de afecto hacia los miembros recién llegados, que se sentirán “como en casa” y, sobre todo, queridos y aceptados.

En la psicología social es un tópico común el hecho de que frente a situaciones como éstas nos sentimos inclinados a devolver el favor, a mostrar reciprocidad al comportamiento amable y generoso; la verdad es que esta estrategia está diseñada para generar un creciente sentido de obligación, deuda y culpa, y es sumamente eficaz ya que muchos de los que llegan a estas sectas están buscando compañerismo y validación. De este modo, a los nuevos “reclutas” que aceptan de buena gana la ideología del culto se les recompensa con abrazos y felicitaciones, y a quienes hacen muchas preguntas o muestran escepticismo se les castiga con indiferencia.

6. Cánticos

El canto ha sido siempre una herramienta para lograr estados de trance; así lo puedes ver en los mantras budistas, en los que la repetición indefinida de una frase ayuda a profundizar la meditación. O en los maravillosos godspells, en los que los himnos entonados por todos van in crescendo y llevan a una especie de paroxismo religioso.

Pero también ha sido utilizado por iglesias de todo tipo, en donde la combinación de las voces, la sensación de unidad y la identidad del grupo –además de lograr una frecuencia cardiaca baja y la relajación– forman un todo dentro de esta experiencia.

En los cultos, la repetición constante de entonaciones cortas está diseñada para eliminar el pensamiento lógico e inducir los trances, de este modo la sugestión es una característica de este estado y mantenerlo es vital, pues si se rompe el culto infligirá un castigo para garantizar el comportamiento dócil. A este respecto, los psicólogos Linda Dubrow-Marshall y Steve Eichel realizaron un estudio donde constataron cómo someter a alguien a repetidas y prolongadas inducciones hipnóticas puede afectar la capacidad para tomar decisiones y evaluar nueva información, además de que las lecturas continuas y los cantos son usados por la mayoría de los cultos, y “sirven para alterar la conciencia”.

De modo que la hipnosis a través de los cantos es una de las herramientas más usadas por los líderes de los cultos para minar la capacidad del pensamiento crítico, y no, como dicen, para meditar.

Ya ves que es posible lavar el cerebro a la gente, aunque no siempre sea efectivo. Si te gustó este artículo, prueba a leer estos mitos y verdades sobre la hipnosis.

Imágenes: Wikipedia, newwavegurlyJohn M.